Problemas de conducta en la infancia: cómo acompañar con amor y límites claros
En la infancia temprana es común que aparezcan conductas que desafían a madres y padres: berrinches, insultos, desobediencia, dificultad para esperar, o actitudes que parecen “desorganizadas”. Estas conductas, que muchas veces solo se dan en casa y no en otros contextos (como el jardín), suelen estar relacionadas con la puesta de límites y la búsqueda de atención.
Aunque generan preocupación, son también oportunidades para que los niños aprendan habilidades clave: tolerar la frustración, esperar, respetar consignas y autorregularse.
¿Por qué aparecen estas conductas?
- Porque los niños pequeños todavía no cuentan con estrategias maduras para expresar lo que sienten.
- Porque buscan atención de los adultos significativos (aunque sea a través de la protesta).
- Porque necesitan explorar hasta dónde llegan los límites.
- Porque en algunos momentos de la vida (duelos, cambios, nuevas rutinas) se sienten más vulnerables y regresan a conductas de etapas anteriores.
Cómo acompañar desde casa
- Limitar de a poco
No es posible cambiar todo a la vez. Elegir una conducta a trabajar primero (por ejemplo, dormir sola), sostenerla con claridad y paciencia, y recién después pasar a otra.
- Usar fortalezas a favor
Si el niño tiene un buen lenguaje, aprovecharlo para anticipar lo que se espera de él, leer cuentos sobre rutinas o usar el diálogo como recurso positivo, en lugar de que sea solo un espacio para quejas o insultos.
- Dar estructura clara
- Rotar juguetes en cajas para evitar dispersión.
- Anticipar rutinas de la casa (hora de comer, dormir).
- Incluir reglas simples, breves y constantes.
- Modelar con el ejemplo
Los niños aprenden más de lo que ven que de lo que les decimos. Si en casa se grita, se interrumpe o se hace todo a las corridas, es probable que ellos repliquen esas conductas. Mostremos calma, reparación y paciencia, para que aprendan que también se puede hacer distinto.
- Reforzar lo positivo
Celebrar cada vez que espera unos segundos, que pide con respeto o que cumple una consigna. El refuerzo positivo es mucho más potente que el castigo.
Un mensaje para las familias
Criar a un niño pequeño con carácter fuerte o conductas desafiantes no es fácil, pero es parte del aprendizaje. Lo importante es no caer en la culpa, sino en la constancia amorosa: límites claros, paciencia y presencia.
En Grupo Etapas acompañamos a las familias para encontrar estrategias que funcionen en la vida cotidiana y ayuden a los niños a crecer con seguridad y confianza.





