¿Por qué realizar evaluaciones neuropsicológicas en niños?

Las funciones cognitivas como la atención, memoria, percepción y lenguaje, siguen una
secuencia de desarrollo que depende de la maduración del sistema nervioso.
El desarrollo cerebral comienza a los pocos días de la fecundación e incluye diferentes
mecanismos que, de verse modificados, pueden generar alteraciones estructurales, las
cuales serán observadas en el posterior desempeño cognitivo.
Este proceso que continúa luego del nacimiento y en el cual se producen cambios
estructurales o a nivel celular; termina alrededor de los 20 años.
Cuando existen indicadores de que las funciones motoras, perceptivas o cognitivas, no se
están desarrollando siguiendo el ritmo y el orden esperado, se hace necesaria la
evaluación neuropsicológica.
Profesionales con formación específica sobre el desarrollo cognitivo, describen y
cuantifican el rendimiento de los individuos en las diferentes funciones; a partir de la
observación conductual y la aplicación de instrumentos de medida.
Determinar el nivel de funcionamiento actual de estas funciones, así como si se
encuentran desarrollando según lo esperado, permite diseñar intervenciones a fin de
rehabilitar o estimular las mismas; mejorando el rendimiento en los aprendizajes.
¿CÓMO ES EL PROCESO DE EVALUACIÓN?

Este proceso se lleva adelante en diferentes sesiones, las cuales tienen objetivos
específicos.

1. ENTREVISTA CON LA MADRE, EL PADRE O LAS PERSONAS A CARGO DEL
NIÑO: en primer lugar, se solicita que den información sobre cómo ha sido la
historia del desarrollo del niño, describiendo el embarazo, el parto y los
antecedentes médicos. Luego como ha sido la trayectoria académica del niño y
finalmente las características de personalidad y estilo de conducta. En esta
entrevista se indaga también acerca de la historia familiar y los antecedentes
médicos y psicológicos. El objetivo de esta primera etapa es conocer las
características del niño, de su entorno y de las variables importantes en su
desarrollo; definiéndose el objetivo que tendrá la evaluación.

2. PRIMERA SESIÓN CON EL NIÑO: tiene como finalidad desarrollar una buena
relación con el niño, a partir del juego y de una entrevista semidirigida. Además, se
presentan actividades de exploración con diferentes niveles de dificultad, para
observar como es la conducta del niño, así como aproximarse a su rendimiento
cognitivo. En base a la información obtenida con los padres y las características
observadas, se seleccionan las pruebas diagnósticas con las que se evaluará al
niño.

3. SESIONES DE TOMA DE LAS PRUEBAS (la cantidad se determina según los
objetivos definidos). En general las pruebas neuropsicológicas son recibidas con
interés por parte de los niños, ya que son vistas como desafíos mentales, los
cuales presentan diferentes materiales, niveles de dificultad y tipo de respuestas
solicitada. Por ejemplo, pueden incluir manipular piezas, copiar, escribir, recordar
palabras/objetos, responder preguntas, entre otras. Algunas de ellas tienen un
parecido a las actividades escolares y otras suponen una novedad para el niño. Si
bien el desarrollo de las pruebas toma tiempo y tiene como objetivo ver el
rendimiento del niño en una situación de exigencia cognitiva, cada prueba
individual suele ser corta y el cambio de una tarea otra resulta entretenido.

4. SESIÓN DE ENTREGA DE LOS RESULTADOS: dependiendo de la edad del niño
y su grado de comprensión, se realiza la devolución con su presencia o sólo con
los adultos responsables. En esta sesión se lee el informe, describiendo las
pruebas utilizadas y los resultados obtenidos, para explicar cómo se ha llegado a la
conclusión y a la impresión diagnóstica. Se intenta relacionar los resultados
obtenidos con las conductas observables del niño. Finalmente se dan las
recomendaciones, que pueden incluir realizar consultas con otros profesionales,
profundizar la evaluación o iniciar un tratamiento específico.